La Corporación de Desarrollo Económico de la Ciudad de Nueva York

Martes, 26 de mayo de 2015

No deja de sorprenderme la actitud de un pueblo como el norteamericano y la capacidad de ciertos líderes políticos con una visión práctica de la realidad para crear y tomar iniciativas que favorecerán a las generaciones futuras.

Esto es lo que ocurrió con el anterior Alcalde de la ciudad de Nueva York Michael Bloomberg que se percató de que la ciudad, no sólo estaba estancada desde el punto de vista económico, sino muy tocada por la crisis del sector financiero de los últimos años. Se dio cuenta que los potenciales de la ciudad como el herido sector financiero, los medios de comunicación, las agencias de publicidad, los profesional services –Abogados y Consultoras- el turismo y la moda que hasta entonces habían tirado de la economía no eran suficientes: se hacía necesario diversificar la economía, pero ¿cómo?

Creó con ese objeto la Corporación de Desarrollo Económico de la ciudad de Nueva (York New York City Economic Development Corporation, www.nycedc.com), que detectó que el futuro económico pasaba por contar con empresas tecnológicas y, entonces, empezaron a elaborar planes para crear empleo y generar actividad económica.

En ese momento, se dieron cuenta que para lograr ese objetivo, el que la tecnología se incorporara a los potenciales económicos de Nueva York, hacía falta Talento y Espacio para desarrollarlo.

De esta forma surgió una de las actitudes prácticas que caracterizan a este pueblo, toda esta teoría debía encontrar una aplicación práctica, hacían falta … recursos económicos para ponerlos en marcha. Se dotó pues a la agencia de estos recursos, pero -de una forma original- no directamente a costa de los Presupuestos Púbicos: se puso a su disposición la gestión –alquiler y venta- de los inmuebles terrestres y marítimos de la ciudad.

Con estos recursos propios la corporación fue dando resultados, se logró atraer el talento tecnológico pero, entonces, se dieron cuenta que este talento necesitaba un entorno para vivir, y … que dieron lugar a la elaboración y puesta en marcha de planes de urbanísticos y de vivienda.

El resultado de todo ello es que Nueva York es hoy una ciudad más próspera económicamente, atractiva para el talento y más agradable para vivir. Seguro que les queda mucho camino por recorrer, seguro que tiene millones de problemas por resolver, que no es un paraíso … pero tuvo un líder, un Alcalde que supo ver, trabajar y tomar las iniciativas necesarias.

En España, nuestros futuros concejales y alcaldes podrían tomar nota de esta efectiva experiencia newyorquina de la que les traslado, que lo que más me congratula es que tiene como vicepresidenta a una española.