La “recuperación verde” en el contexto de la UE

Viernes, 5 de junio de 2020

Nunca me canso de poner de manifiesto, cuando debatimos sobre nuestra legislación medio ambiental, que se trata de una normativa de naturaleza europea, concebida en Europa y transpuesta, la mayoría de las veces al Derecho español, con carácter obligatorio.

Por ello, es interesante no perder de vista los movimientos que se producen allende los Pirineos porque, más pronto que tarde, nos las veremos aplicando y gestionando las normas fruto de estas políticas.

Si nos fijamos, llama la atención la actuación de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo que, en una de sus reuniones del mes de abril abogó a pesar de la crisis sanitaria, a favor de que la UE debe permanecer firme sobre el cambio climático y el calendario previsto para la Ley del sobre el Acuerdo Verde Europeo y la Ley Europea del Clima. De hecho, en su resolución sobre la acción coordinada de la UE para combatir la pandemia de COVID-19 y sus consecuencias, el Parlamento pidió un paquete de recuperación y reconstrucción que "debería tener como núcleo el Acuerdo Verde y la transformación digital para poner en marcha la economía ".

La visión del Parlamento Europeo es que el llamado “Acuerdo Verde Europeo” no es un lujo, sino un salvavidas para salir de la crisis del sanitaria. Por ello, concibe que las respuestas a la crisis económica del Covid19 deben ser necesariamente panaeuropeas y, en todo caso, han de contemplar la recuperación en el marco de la política medio ambiental llevada a cabo hasta la fecha. Desde el corazón político de Europa una recuperación verde no solo es posible sino crucial, ya que Europa perdería dos veces si moviliza la inversión para restaurar la vieja economía, antes de hacerla verde y sostenible.

Las bases para esta nueva economía se han ido configurando en este último año con la declaración el 28 de noviembre de 2019, esta declaración marcó la línea de todas las propuestas legislativas y presupuestarias pertinentes de la UE como son el objetivo de limitar el calentamiento global a menos de 1,5 ° C, y la propuesta de Ley del Clima de la UE el 4 de marzo de 2020 para garantizar una Unión Europea neutral en clima para 2050.

No va a ser fácil conciliar esta visión con la compleja situación en la que nos encontramos, con la gran cantidad de frentes abiertos y la necesidad de dar respuesta por parte de la clase política a cada uno de ellos. En estas circunstancias el valor medio ambiental es un valor más que hemos de ver cómo se pondera con la salud, y la cohesión territorial y económica de Europa entre otros.