LA AGENDA 2030 ¿EL NUEVO CONTRATO SOCIAL GLOBAL?

Miércoles, 3 de julio de 2019

Ban Ki-moon, el que fuera Secretario General de las Naciones Unidas no pudo estar más acertado: “No hay plan B, porque no hay planeta B”.
Esta popular afirmación compendia los principios en los que se forja la Agenda 2030. Sin embargo, hoy me centro en su visión humanista, que Federico Buyolo sintetiza en el Nuevo Contrato Social Global. No se puede perder de vista que, a fin de cuentas, somos las personas las perjudicadas o beneficiadas del trato que le damos a nuestro planeta.
Esta visión humanista de la Agenda 2030 supone concebir los nuevos paradigmas de crecimiento teniendo muy en cuenta al ser humano del siglo XXI al que hay que ofrecerle alternativas ante la situación de desigualdad económica, social y generacional. Esta última desigualdad, la generacional, es la que más me llama la atención porque supone trabajar para no robarle a nuestros hijos el sueño de que su vida sea mejor que la nuestra.
Desde este punto de vista humanista la Agenda 2030 supone también una actitud ante la innovación y la creatividad; de solidaridad; y de que la Administración otorgue un fuerte papel a las las personas para que, desde su crecimiento personal, cultural, económico, social y espiritual, sean capaces de convertirse, de forma natural, en vectores sociales de transformación.
Con todo ello, sí se puede afirmar que la Agenda 2030 supone, también, un nuevo Contrato Social Global.