Economía real II (Una mirada atrás)

Martes, 13 de marzo de 2018

A lo largo de la historia, el ser humano tiende a olvidar el pasado. Vivimos el presente e incluso pensamos demasiado en el futuro, pero no le damos importancia a los hechos sucedidos. Un error que todos cometemos, porque para avanzar con buen pie, a menudo, hay que mirar atrás para coger impulso. Pues quien no conoce su historia está condenado a repetirla.

Una década después del inicio de la Gran Recesión, la realidad es innegable. España camina por la senda de la recuperación. El crecimiento se aproxima a los niveles registrados en la precrisis, el desempleo continúa cayendo de manera significativa y las tasas de inflación se acercan a los objetivos establecidos por los bancos centrales. Los datos confirman esta tendencia y el lenguaje lo corrobora.

Durante este período de crisis, el lenguaje se vio enriquecido con palabras que hubiesen sido mejor aprender de otra forma. Se hablaba de conceptos que no estaban integrados en la comunicación cotidiana de los ciudadanos. Economía real, economía financiera, escrache, prima de riesgo, quita, crecimiento negativo o miniempleos, son algunas de las palabras y expresiones que consiguieron arraigarse.

Actualmente, estos términos parecen haber desaparecido del lenguaje cotidiano. Pocos son los que recuerdan que la economía real, más estable que la financiera, ya que esta es especulativa, es la economía de siempre, la de las industrias, fábricas, turismo, comercio y agricultura. Pocos lo recuerdan. Hecho que puede ser positivo, puesto que significa que han empezado a notarse los efectos de tener controlada la prima de riesgo, de tener al Banco Central inyectando liquidez de forma ingente y de ir cumpliendo los objetivos marcados cada año. Pero que también puede ser negativo, puesto que el olvido puede llevar a la repetición.

Hace unos años, dentro de este blog, ya se habló de la economía real, de la crisis financiera y de la prima de riesgo. Por ello, desde Mingorance Bussines Lawyer, echamos la vista hacia atrás para coger impulso. Miramos de una manera diferente, con más ilusión y viendo que nuestros deseos y esperanzas, lanzadas al aire en el año 2015, han sido escuchadas. Poco a poco, la situación se normaliza. Se dejó de hablar de estos términos que nos azotaron durante el período de crisis y, actualmente, la economía avanza y mejora. Aunque todavía hay mucho camino por andar por lo que, para llegar a buen destino, saltando las arenas movedizas en las que a veces se mueve la economía global, debemos mirar al pasado para no repetir los mismos errores.