ANDALUCÍA Y SU ESTANCAMIENTO COMPETITIVO

Lunes, 23 de mayo de 2016

A raíz de la Resolución del 19 de abril de 2016 llevada a cabo por la Agencia de Defensa de la Competencia de Andalucía han sido aprobados nuevamente los criterios para determinar la incidencia de un proyecto en la competencia efectiva, unidad de mercado y actividades económicas. Sin embargo, su estudio suscita una cuestión; ¿Es suficiente esta armonización normativa para avanzar en el desarrollo de la competitividad? La respuesta es no.Además, esta resolución, sorprendentemente nace tan sólo tres meses después de la publicada el 27 de enero, la cual fue elaborada con la misma misión. No obstante, la nueva modificación ha ido en sentido contrario, ocasionando un paso atrás en la búsqueda de política de mejora regulatoria. Si es cierto, que el adelgazamiento en la materia ha hecho que estemos ante una herramienta de trabajo mucho más práctica y manejable, aunque ello no quita que haya realizado una modificación aún peor; la supresión del órgano de control externo, por lo que deja un marco lleno de arbitrariedad para quien realice el propio control de sus proyectos.Centrándonos en materia de competitividad, tanto España como Andalucía se encuentran sumergidas en grandes lastres económicos que ocasionan su estancamiento en el desarrollo competitivo; los más importantes son el desempleo, que ligamos a su vez con los elevados costes laborales, precios de producción o rigidez salarial. Y por otro lado, el estancamiento estructural interno, lo que hace que el nivel competitivo de la actividad empresarial siga avanzando de manera muy lenta.En concreto, en el caso de Andalucía, abordaremos la cuestión con el análisis del I Informe de competitividad de Andalucía, mediante el cual se demuestra que además de los problemas anteriormente citados, Andalucía cuenta con una débil especialización productiva y comercial, que niega el avance de empresas de sectores de mayor valor añadido, las cuales contribuirían al desarrollo internacional que otros países con similares características ya han experimentado.La Resolución por tanto, no va más allá, no arriesga por introducir nuevos cambios en la dinámica competitiva existente, no apuesta por favorecer nuevas innovaciones o crear mayor oportunidad a las empresas. Es por ello que se puede afirmar que el objetivo de esta resolución es “ordenar” y sostener la realidad, pero no transformarla, con lo cual, algo insuficiente para lo que hoy día existe en el entorno empresarial andaluz.Desde Mingorance Business Lawyers, como miembros de la Conferencia permanente del Consejo empresarial de estrategias y competitividad de la CEA, hemos puesto a disposición de la patronal una herramienta que de forma práctica evalúa si un proyecto normativo incide en la competencia efectiva, unidad de mercado y actividades económicas y así aportar algo de ayuda en este importante desarrollo que no termina de convencer.