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Manuel Mingorance, autor de este blog, es abogado especializado en Derecho Administrativo, Derecho Urbanístico, Instituciones/Empresas (Bussines Lawyer), Acompañamiento jurídico en la proyección del Talento, Desarrollo de iniciativas empresariales en Andalucía, Procedimientos Administrativos y Contencioso-administrativos, Medio Ambiente, Proyectos Normativos y Derecho de las Tecnologías de la Información.

 

Jueves, 22 de marzo de 2018

El agua es un elemento imprescindible para el ser humano. Al contrario de las creencias extendidas, no es inagotable, a pesar de ser un recurso renovable, si no que se trata de un recurso limitado. Es por ello, que cuando la NASA realiza sus investigaciones, lo primero que busca es su existencia. Pues las personas estamos compuestas por agua; el cuerpo humano está compuesto en un 70% por agua. Indudablemente, es un elemento básico para el desarrollo de cualquier acción humana. En la actualidad, vivimos una época en la concienciación ante este problema no es la adecuada en su totalidad. La creencia principal se basa en que la existencia de este recurso es enorme. Nos basamos en que la tierra está cubierta en un 70% por ella. Incluso sabiendo que principalmente esta es salada, nos aferramos a que el 30% es dulce. Lo que no sabemos es que solo el 0,0007% está destinada al consumo doméstico. Este dato, junto al cambio climático, aumento de la población y contaminación de ríos, embalses, lagos y acuíferos, hacen que la situación pueda extremarse. No debemos confiar todo al tiempo y las lluvias, pese a que durante las últimas semanas nos haya sacudido un temporal favorecedor que ha hecho poner a la mayoría de los embalses por encima de sus capacidades. Debemos cuidar este recurso como si fuera oro. Así, desde Mingorance Bussines Lawyer, animamos a todos a que sigamos el curso de la historia. Pues desde los inicios la civilización ha estado unida al agua. Queremos que nuestra relación con ella mejore, que dejemos un buen futuro a las generaciones que están por venir y que, este recurso se convierta en un oro líquido, no por su escasez, si no por su valía para nosotros. Pues el agua es vida.

Martes, 13 de marzo de 2018

A lo largo de la historia, el ser humano tiende a olvidar el pasado. Vivimos el presente e incluso pensamos demasiado en el futuro, pero no le damos importancia a los hechos sucedidos. Un error que todos cometemos, porque para avanzar con buen pie, a menudo, hay que mirar atrás para coger impulso. Pues quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Una década después del inicio de la Gran Recesión, la realidad es innegable. España camina por la senda de la recuperación. El crecimiento se aproxima a los niveles registrados en la precrisis, el desempleo continúa cayendo de manera significativa y las tasas de inflación se acercan a los objetivos establecidos por los bancos centrales. Los datos confirman esta tendencia y el lenguaje lo corrobora. Durante este período de crisis, el lenguaje se vio enriquecido con palabras que hubiesen sido mejor aprender de otra forma. Se hablaba de conceptos que no estaban integrados en la comunicación cotidiana de los ciudadanos. Economía real, economía financiera, escrache, prima de riesgo, quita, crecimiento negativo o miniempleos, son algunas de las palabras y expresiones que consiguieron arraigarse. Actualmente, estos términos parecen haber desaparecido del lenguaje cotidiano. Pocos son los que recuerdan que la economía real, más estable que la financiera, ya que esta es especulativa, es la economía de siempre, la de las industrias, fábricas, turismo, comercio y agricultura. Pocos lo recuerdan. Hecho que puede ser positivo, puesto que significa que han empezado a notarse los efectos de tener controlada la prima de riesgo, de tener al Banco Central inyectando liquidez de forma ingente y de ir cumpliendo los objetivos marcados cada año. Pero que también puede ser negativo, puesto que el olvido puede llevar a la repetición. Hace unos años, dentro de este blog, ya se habló de la economía real, de la crisis financiera y de la prima de riesgo. Por ello, desde Mingorance Bussines Lawyer, echamos la vista hacia atrás para coger impulso. Miramos de una manera diferente, con más ilusión y viendo que nuestros deseos y esperanzas, lanzadas al aire en el año 2015, han sido escuchadas. Poco a poco, la situación se normaliza. Se dejó de hablar de estos términos que nos azotaron durante el período de crisis y, actualmente, la economía avanza y mejora. Aunque todavía hay mucho camino por andar por lo que, para llegar a buen destino, saltando las arenas movedizas en las que a veces se mueve la economía global, debemos mirar al pasado para no repetir los mismos errores.

Martes, 20 de febrero de 2018

La historia de la humanidad está llena de hitos desde el descubrimiento del fuego. Todos los acontecimientos surgidos a lo largo de la historia han supuesto mejoras y avances para la sociedad. Cada generación ha vivido su particular momento histórico e incluso ha llevado a tener varios. Así, internet, considerado como uno de los mejores inventos, el que más facilidades ofrece a las personas, ve su trono en peligro. Desde hace unos meses, en el mundo empresarial y de negocios, al igual que en la sociedad en general, se lleva escuchando el concepto blockchain. Una tecnología, que apareció de forma disimulada e introvertida en el año 2009 y que ha llegado para quedarse. Tiene intención de cambiar el mundo tal y como lo conocemos, incluso más de lo que lo hizo internet. Sus características, centradas en mejorar las transacciones entre usuarios sin necesidad de intermediarios, plantean una enorme revolución, no solo en la economía, si no en todo tipo de ámbitos. La idea de basarse en una validación distribuida por un conjunto de personas, de tal manera que todos confirmen que ese dato es correcto y así conseguir eliminar al intermediario, tiene con fin romper todos los parámetros actuales. Está claro, que la tecnología blockchain es relativamente un fenómeno nuevo, aunque su inexperiencia no es un impedimento. Pues bien, en menos de una década ha conseguido hazañas que podían ser catalogadas como milagrosas. Ha conseguido resurgir de sus cenizas a la empresa fotográfica Kodak, que, tras una larga y prolongada enfermedad, producida por el virus de la fotografía digital y sus dificultades para adaptar su organismo a ello, logró dar con la solución al problema a través de un tratamiento basado en las criptomonedas y en las transacciones sin intermediario. Así, la empresa fotográfica comunicó asociarse con Wenn Digital para crear un libro de contabilidad codificado con los derechos de autor de los fotógrafos, utilizando la tecnología blockchain. Kodak y Wenn plantean crear vínculos sólidos entre las imágenes y sus creadores para que los fotógrafos puedan controlar sus derechos de imágenes y fuentes de ingresos. Todo ello ha logrado que Kodak reviva y sus acciones se multipliquen por cuatro tras anunciar el lanzamiento de la criptomoneda KodakCoin. Por eso, desde Mingorance Business Lawyer queremos ser partícipes de aquellos hechos que marcan un antes y un después en la historia. Pues todo aquello capaz de dejar huella y hacer temblar las posiciones tomadas actualmente tiene la capacidad de conseguir los objetivos marcados y mejorar la vida de la sociedad. Los cambios siempre traen consigo cosas buenas y si encima vienen en forma hitos históricos, como el fuego en su momento, esperemos que sea capaz de alumbrarnos y calentarnos en este largo camino por recorrer.

Miércoles, 7 de febrero de 2018

Año tras años, el turismo se sitúa como uno de los referentes económicos más importantes de España. Los datos de turismo crecen cada día que pasa. Cada vez son más los que se interesan por visitar todo el patrimonio histórico que rodea nuestra tierra, así como aquellos, que la eligen como destino para descansar y salir. Los principales motivos son: el sol, la playa y un temporal agradable y repleto de buena gente, que hace la estancia sea más apetecible. Sin duda alguna, son razones para elegir a España como destino de vacaciones, y más concretamente a Andalucía, que en 2017 consiguió su récord de visitantes internacionales con la llegada de 82 millones de turistas. Esto supone un aumento del 8,9% respecto a 2016, con un gasto total realizado de 87.000 millones de euros, cifra también récord con un alza anual del 12,4%. Datos muy positivos, que para 2018 tienen intención de ser mejorados a través de la impulsión al tejido empresarial turístico de 8,4 millones de euros, que se desglosarán en creación de clubes de productos, implantación de nuevas tecnologías, asociacionismo, modernización de pymes y mejora de la productividad. Mejoras e inversiones, que tienen el fin de continuar aumentando el número de visitantes. Pues bien, la turismofobia no existe. No hay miedo al turista. Todos son bienvenidos y bien recibidos. Hablar de turismofobia es caer en un término vacío que pueda provocar una visión desagradable desde el exterior. Este término puede llegar a romper los esquemas y previsiones de crecimiento, pues para el año 2018 se prevé que la situación va a continuar al alza, pero con un crecimiento menor, centrado en el 2,8%, mientras que en 2017 fue del 3,3%. En España, el turismo es un pilar básico de nuestra economía. El PIB turístico supuso un 4,4% en el conjunto de 2017. Cifras, que suponen encadenar ochos años de crecimiento superior al conjunto de la economía española y elevar su participación al PIB hasta el 11,5%. Evidencias, que, desde Mingorance Business Lawyer, hemos podido comprobar gracias a nuestros clientes y empresas turísticas, que han realizado un esfuerzo inversor para modificar la oferta en años de crisis y que ahora está dando sus frutos. Por lo que hablar de turismofobia es perseguir un concejo blanco como ‘Alicia en el País de las Maravillas’, viéndose envuelto en una aventura curiosa e imaginativa, pero que nada tiene que ver con la realidad.

Miércoles, 31 de enero de 2018

Está claro que vivimos tiempos de cambios constantes, actualizaciones y nuevas tecnologías propiciadas por la era digital. Se trata de estar a la última en cuanto a todo esto se refiere, pues quien no se adapta a la evolución del medio actual es difícil que sobreviva. Hecho que se puede extrapolar a casi cualquier tema de la vida cotidiana y todo aquello cuanto le rodea, por lo que el urbanismo no podía ser menos. En Andalucía la actualización tecnológica sigue su curso fluido como en el resto de España y del mundo, pero, sin embargo, las leyes relacionadas con el urbanismo están resistiendo a modernizarse. Se colocan como el último bastión listo para luchar contra los aires de modernidad que soplan desde nuevas fronteras. Su dureza e infranqueable barrera puede aguantar, pero no durar toda una eternidad. Pues estos nuevos aires de renovación traen consigo una Ley de Urbanismo para agilizar y simplificar los complejos trámites por los que anteriormente se estaba obligado a pasar. Por ello, y para intentar mejorar la situación, el pasado lunes 29 de enero se reunieron, en la Confederación de Empresarios de Andalucía, diversos profesionales, empresarios y especializados en el sector. Su objetivo era debatir y poner sobre la mesa las ideas más claras para conseguir una situación más propicia a los tiempos que corren. Se apostó por una norma más inteligente, que potencie el sector económico y el empleo en Andalucía. Una norma que encuentre soluciones a la ardua y compleja tramitación de los procedimientos urbanísticos. En definitiva, una norma capaz de combatir con eficacia a la resistencia presentada por las actuales y antiguadas leyes, con el fin de mejorar y traer la actualización a sector urbanístico. Renovarse o morir, posiblemente una de la ‘leyes’ de negocios no escritas y más conocidas por los emprendedores y empresarios. Los cambios siempre presentan dificultades al principio. Dan miedo e incluso requieren de una nueva mentalidad, pero lo que está claro es que son la única manera de sobrevivir. Así, desde Mingorance Business Lawyer apoyamos una reforma coherente y siguiendo todos los procedimientos adecuados y enmarcados por la Ley. No se trata de un ‘adiós’ definitivo, si no de darle la bienvenida a una nueva etapa.